Qué hacer ahora 37

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……….   Tal vez en menos de dos meses podamos asistir a un espectáculo novedoso. Por tanto, parece llegado el momento de esbozar el espectáculo que quizás nos está reservado. Para que cada cual pueda analizar su situación, su futuro, el de sus hijos y nietos, si los hubiera, y pueda decidir con conocimiento de causa. 

Qué hacer ahora 37

                    Que nadie se engañe, estamos en guerra …

……….   «La información es poder«, hemos leído muchas veces. En este caso quizás sea el poder decidir, el poder elegir, si moverse o quedarse quieto. Si protegerse o convertirse en carne de cañón, en oveja de matadero. Y ese no es pequeño poder, ni insignificante. 

……….   No vamos  a hablar del gran «apagón artificial» que nos amenaza. Que tal vez pende sobre nuestras cabezas, como perversa espada de Damocles. Lo mejor será dirigir al lector a una serie de artículos que tratan sobre este tema con los conocimientos que a día de hoy tenemos sobre el asunto.

……….   Y discúlpenos el lector por la escasez de datos y por la indeterminación del cuándo, pero estamos en estado de guerra no declarada y las noticias del otro bando son confusas y poco fiables.

https://laverdadsololaverdad.com/mas-vale-prevenir

……….   Los científicos del bando correcto son cautos al señalar los efectos de los pinchazos. Pero uno de ellos, Premio Nóbel por más señas, y francés, ha llegado a afirmar que en dos años todos los vacunados habrán dejado de habitar este planeta. Colocaré la noticia en forma de imagen jpg en cuanto la encuentre.

……….   Si sumamos el efecto revulsivo que puede provocar un hecho así en la población, con el posible apagón universal, que significa quedarnos todos:

……….   sin luz,

……….   sin agua,

……….   sin teléfonos,

……….   sin medios de comunicación,

……….   sin Hospitales,

……….   sin Supermercados,

……….   sin combustible,

……….   sin poder salir a la calle y

……….   sin inodoros operativos,

……….   el efecto sobre la población puede imaginarse qué grado de amenaza vital podría llegar a ser. La sociedad podría llegar a volverse loca, entendiendo como tal que pudiera haber unas reacciones emocionales fortísimas y generalizadas.

……….   Porque serían precisamente las personas inyectadas y supuestamente inmunizadas las que irían engrosando la lista de personas perdidas. Con lo que nadie estaría libre de peligro. Los no inyectados, por no estarlo. Y los inyectados, por haber dado su consentimiento y haberse expuesto a un peligro desconocido que entonces afloraría.

……….   Las iras de la población no sería descabellado pensar que se dirigieran contra las autoridades, políticas y sanitarias, que les habrían encaminado hacia una salida que, finalmente, se revelaría como casi una condena a muerte. Y las consecuencias de tal ira serían difíciles de calibrar. 

……….   Un indicio de que tales hechos terribles podrían darse sería que las órdenes cursadas por quienes debían darlas a los diferentes colectivos – para que se dispusieran a recibir la «punción salvadora» – se emitían siempre sin firmas y sin nombres de los que daban las órdenes, o indicaciones.

……….   Otro hecho observado es que no tenían forma de órdenes, sino de hechos que sucederían, porque sí, de manera espontánea, porque las personas a inyectar lo decidían por ellas mismas. Casi lo estaban deseando. Y quien indicaba dónde sería la punción lo hacía satisfaciendo un deseo reclamado con insistencia por la multitud, actuando casi por obligación.

……….   Estos detalles, observados reiteradamente, dan la impresión de que los efectos nocivos serios no eran desconocidos. De que el riesgo al que se exponían las personas de a pie no era algo ignoto y remoto. Era algo de lo que los elementos civiles coadyuvantes eran bien conscientes. Y lo tenían muy «in mente» de manera continua. Para salvar su responsabilidad, llegado el momento.      

……….   Y el momento está a punto de llegar. Tal vez dos meses. Quizás tres. No más de cuatro. Por eso, sin ser alarmistas, parece llegado el momento de tomar medidas personales, familiares, vecinales: Prevenir un futuro adverso. Aquí hoy no diremos cómo hacerlo. Eso incumbe a la responsabilidad del lector. 

……….   Cabe preguntarse: ¿Cómo hemos llegado a esta situación, a este riesgo tan crucial para la supervivencia de muchos, tal vez del 50%r de la población de Occidente? Porque hoy leemos en una declaración reciente del Secretario General de una Organización Mundial que toca aspectos de la Salud que el 52 % de la población mundial tiene al menos una dosis de la “punción salvadora”.

……….   El tal recomienda que la población occidental, que ya tiene en gran parte dos dosis de dicha punción, renuncie a una tercera y deje que habitantes de países menos prósperos, y que todavía apenas han recibido inyecciones, las reciban en buena hora y salven así sus vidas, inyectándose.

……….   Resulta emocionante ver la faz del Secretario, al apelar a la generosidad de Occidente para con sus parientes menos afortunados, los habitantes del Tercer Mundo … 

……….   Y volviendo a nuestros lares, hemos recibido de un Corresponsal en suelo hispano una información. No llega a noticia, tampoco es “fake”. La vamos a calificar de rumor. Según él, y si no hemos entendido mal, el líder del Ejecutivo estaría buscándose una especie de “silla giratoria”, para dejar el puesto que ocupa. Y a cambio de los servicios prestados, su protector le habría prometido un puesto importante en Bruselas, una Jefatura de partidos o algo así.

……….   Del mismo modo que el “ajuste ministerial” aquí lo calificamos de tres dimisiones orondas, el ascenso a puestos europeos del líder hispano – «lejos del mundanal ruido» – lo calificamos asimismo de dimisión oronda, de huida hacia adelante. Supone no estar presente cuando la ira del populacho estalle. Siempre habrá una “tonta útil” que suplante su papel … 

……….   Y terminaremos lanzando dos llamamientos. El primero, a las gentes de bien, a los inocentes, a los abusados, a los engañados, a los que han sufrido 17 meses de tortura psicológica y física. Que se preparen, por si acaso sucediera lo dicho.

……….   Ahora, a los culpables, a los abusadores, a los engañadores, a los que han hecho sufrir, sin piedad, a sus conciudadanos 17 meses de tortura psicológica y física. Que se preparen, que piensen en su futuro y el de sus allegados. Y actúen en consecuencia. Más vale tarde que nunca …

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