Qué hacer ahora 51

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……….   Volvamos al tema del apagón universal. Conforma pasa el tiempo, aparecen más claros algunos detalles ligados al mismo.

Qué hacer ahora 51

……….   No recuerdo exactamente en qué medio de la red se reproducía la advertencia de un miembro de los de arriba que decía que el 20 de Diciembre se pondría en marcha de manera general el asunto de los dos más tres generales a una potencia muy alta, que la decía.

……….   Eso me recordó el anuncio hecho, en el mes de Abril o Mayo pasados, del que dirigía el gobierno de este país. Dijo en una comparecencia televisada que a finales de Junio se echaría a andar el tema de cuatro más un generales.

……….   Aquí sabíamos que tal anuncio faltaba a la verdad, pues dicha instalación ya estaban en marcha. La pusieron en marcha en cuanto la instalaron. Por los efectos sobre algunas personas que nos contactaron para decírnoslo.

……….   Lo sentían en sus propios cuerpos en forma de dolencias localizadas. Dolencias que antes de la instalación de dicho red no sufrían. De manera que mintieron la primera vez. Y, con gran probabilidad, mienten la segunda.

……….   ¿Por qué mentirían …?

……….   Cavilando sobre el posible y negro futuro, es evidente que con el apagón ponen en marcha un evento de aniquilación generalizada. Pero al mismo tiempo pierden otro hecho del mismo tenor, han de dejar mudas todas las redes generales.

……….   Esto significa que no contarán, durante la larga noche que provoquen, con el apoyo de las hondas de efectos magníficas para estropear al personal. Luego al personal habrá que inutilizarlo de otra manera, con otro efecto nocivo … Con la penuria y el frío.

……….   Porque posiblemente pueda ser muy terrible la situación de tantas y tantas familias sorprendidas con el apagón universal. Sin luz, sin calefacción, sin provisiones en el frigorífico (frigorífico que tampoco funciona), sin agua en las cañerías, ni de reserva, sin alimentos que adquirir en Supermercados, con toda seguridad cerrados y tal vez vacíos.

……….   Sin teléfonos, sin internet, sin posibilidad de comunicarse con sus familiares, porque pronto por las calles no se podrá deambular con luz natural, según relatan quienes han pasado por esto …

……….   ¿Qué hacer, adónde acudir …? La verdad es que la ciudadanía no está en su mayoría preparada para un ataque de este tipo. Tan cruel, tan inhumano, tan canallesco.

……….   La mayoría ha perdido el sentido crítico. No han sabido deducir, de un análisis serio, frío, objetivo e inteligente, que los estaban engañando. Y cuando los no engañados les advirtieron de la situación, prefirieron quedarse en su tranquilidad – falsa y mortal – y apoyar al verdugo. Incluso vituperaron a quien los advertía, calificándolo con los adjetivos que los verdugos diseñaron para ello.

……….   Eso se llama “síndrome de Estocolmo”. Cuando el secuestrado se pone a favor del secuestrador y en contra de quienes viene a liberalo. Previa a la liberación se ha dado un posicionarse emocionalmente del secuestrado en favor del verdugo. Por las causas que sean, pero ese afecto inicial es la causa – mantenemos aquí – del rechazo a la realidad, a lo favorable para ellos.

……….   Tomada esa decisión en favor de sus verdugos, no quieren cambiar de opinión. Tendrían que reconocer que se han equivocado, que decidieron mal cuando vieron cualidades positivas en quienes los retenían en contra de su voluntad. Y por eso mantienen su preferencia absurda, dando la espalda a la realidad.

……….   Nuestros conciudadanos –  y en todos los casos familiares y seres cercanos a nosotros – ha perdido también el instinto de supervivencia. No les ha hecho falta aplicarlo en toda su vida. Y a fuerza de no practicarlo, se ha desvanecido, se ha borrado de sus neuronas, no existe ya …

……….   Y sin embargo ahora lo necesitan. Lo necesitan para salir vivos de la situación a que los han sometido quienes quieren verlos desaparecer del planeta. Quienes eran absueltos de toda culpa, de toda maldad anteriormente.

……….   Porque habían orquestado toda una serie de elementos de distracción, de falsas explicaciones a lo que sucedía en la calle, de falsas postura altruistas – la solidaridad – para justificar el suicidio colectivo, el caminar dócilmente hacia el matadero, y servir de conejitos de las Indias a un experimento criminal que los quería difuntos y bien difuntos, aunque se disfrazaba de “solución salvadora”.

……….   ¿Quién ganará la batalla de la noche oscura del cuerpo? ¿Las víctimas o los verdugos? Posiblemente lo primero sea superar la falta de recursos y recuperar la normalidad de siempre.

……….   Y para ello habrá que movilizarse, salir de casa y exigir que quienes gobiernan el municipio, la provincia, la nación, quienes han colaborado para que esta fatalidad se cumpla, se vayan a casa.

……….   Tienen que salir de sus puestos de responsabilidad – para los que fueron elegidos por sus conciudadanos y a los que han traicionado – y dejar paso a quienes sufren las limitaciones de todo lo necesario para la vida. Y quieren deja atrás este crimen, esta abominación de la Naturaleza.

……….   Esta monstruosidad que sólo cabe en mentes enfermas y deformadas. Mentes aún no plenamente humanas. Cerebros de predadores y alimañas, indigno – ellos sí – de vivir en este planeta.

……….   Ellos y todos los que les han ayudado, haciendo posible la situación actual. Son indignos de tener ninguna capacidad de decidir por los demás, de manejar los asuntos de todos. Lo han demostrado de manera evidente.

……….   Luego vendrá el momento de hacerles responder de sus actos. Pero eso ahora es secundario. Lo necesario, lo imprescindible e irrenunciable es solucionar las carencias a que nos han abocado ellos, los malos gobernantes, con sus manejos torpes y culpables.

……….   En otro artículo hemos indicado algunas ideas sobre las medidas tal vez más urgentes a tomar: Recuperar a retazos la normalidad, para que la ciudadanía pueda volver a una vida relativamente normal, dentro de las penurias que todavía será inevitable sufrir. 

……….   Y, recuperadas las condiciones mínimas para la vida, hacer caso a los científicos honestos y tratar de revertir el efecto que hayan causado las “inyecciones salvadoras” en quienes se dejaron engañar.

……….   Que todo es posible.

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