La versión UE del euro digital vende y aporta datos

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La versión UE del euro digital vende y aporta datos

Objetivos clave del euro digital.  La versión UE del euro digital vende y aporta datos

Por Christine Lagarde y Fabio Panetta

          La forma en que pagamos es cada vez más digital. Para garantizar la estabilidad financiera en esta era digital, es fundamental que todos sigamos teniendo fácil acceso al dinero del Banco Central, que es la base de nuestra moneda. El euro digital puede lograr eso.

          Durante muchas décadas, hemos tenido un modelo exitoso para los pagos. Los Bancos Centrales han proporcionado la base monetaria: Efectivo para las personas y depósitos del Banco Central para los Bancos, a menudo denominados “dinero público”. Y el Sector privado ha ofrecido sus propias soluciones de pago, por ejemplo, giros o tarjetas, que se basan en dinero de Bancos Comerciales, como depósitos. Esto a menudo se llama «dinero privado».

          La estabilidad de este modelo híbrido se basa en que el dinero privado está respaldado por dinero público. El dinero ofrecido por intermediarios privados puede convertirse en dinero público en forma individual en cualquier momento. De esta forma, el dinero público sirve de ancla para todo el sistema de pagos.

Los pagos están experimentando un cambio disruptivo. La versión UE del euro digital vende y aporta datos

          Pero los pagos ahora están experimentando una transformación potencialmente disruptiva. La gente paga cada vez más digitalmente en lugar de en efectivo. El efectivo no se puede usar en el comercio electrónico, y muchas tiendas físicas también prefieren pagos sin efectivo. Durante la pandemia, aumentaron los pagos en línea y sin contacto.

          Esta tendencia hacia el dinero digital es conveniente para muchos de nosotros y crea una gran cantidad de oportunidades para la innovación y la inclusión financiera. Pero también plantea al menos tres riesgos.

          Primero, si el efectivo se usa cada vez menos, el dinero público podría perder en última instancia su papel como ancla monetaria en Europa. La confianza de la gente en que el dinero privado siempre se puede convertir en dinero del Banco Central podría verse comprometida. Lo que eventualmente dañaría la confianza en el propio euro. Y a nivel mundial, el papel internacional del euro podría verse socavado. Especialmente si otras grandes economías introducen monedas digitales del Banco Central que se pueden usar a través de las fronteras.

          Un ecosistema de pago digital sin un ancla monetaria fuerte crearía confusión.

          En segundo lugar, en un entorno de este tipo, el sector privado tendría que satisfacer la demanda de la gente de pagos digitales seguros y sin riesgos. Pero los proveedores privados no pueden reproducir realmente el papel del dinero del Banco Central. Un ecosistema de pagos digitales sin un ancla monetaria fuerte crearía confusión sobre lo que se considera dinero. Tome los criptoactivos, por ejemplo. No pueden garantizar la convertibilidad uno a uno con el dinero del Banco Central. No son un medio de pago eficiente, especialmente si su valor no está respaldado por ningún activo. Y, en el caso de las monedas estables, son vulnerables a las corridas.

          En tercer lugar, las soluciones digitales del sector privado tienden a estar dominadas por un puñado de Proveedores que se benefician de los efectos de red, donde las soluciones que ofrecen se vuelven más útiles cuanto más personas las usan. Este dominio podría verse magnificado por la capacidad de las Grandes Empresas Tecnológicas de utilizar sus grandes bases de clientes existentes para expandirse rápidamente, aumentando el riesgo de comportamiento abusivo del mercado. Y, dado que la mayoría de estas Empresas tienen su Sede fuera de la Unión Europea, podría exacerbar el riesgo de que nuestro mercado de pagos europeo esté dominado por soluciones y tecnologías no europeas.

          Todo esto significa que, si queremos preservar un sistema de pago estable y confiable en Europa, debemos preservar el papel del dinero del Banco Central en la era digital.

Dinero del Banco Central para la era digital.  La versión UE del euro digital vende y aporta datos

          Por eso, hace un año, el BCE lanzó el Proyecto del euro digital. Un euro digital sería un medio de pago electrónico, emitido por el Banco Central y accesible para todos en la zona del euro.

          Un euro digital complementaría el efectivo. No lo reemplazaría, al permitir que el dinero del Banco Central también se use en forma digital. Esto ampliaría la disponibilidad del dinero digital del Banco Central más allá de su uso actual, para transacciones entre Bancos, para incluir también los pagos diarios de todos.

          La introducción de un euro digital garantizaría que los ciudadanos puedan seguir confiando en el ancla monetaria detrás de sus pagos digitales. Protegería la autonomía estratégica de los pagos europeos y la soberanía monetaria, proporcionando una solución alternativa si se intensifican las tensiones geopolíticas.

          Un euro digital también ayudaría a evitar el dominio del mercado, mejoraría la eficiencia del sistema de pago y fomentaría la innovación en el sector privado. Podríamos, por ejemplo, permitir que los intermediarios ofrezcan servicios innovadores basados ​​en el euro digital. Esto facilitaría la implementación rápida de soluciones de pago en toda la zona del euro y permitiría a las Empresas más pequeñas ofrecer servicios más avanzados a precios competitivos.

Solo un euro digital ampliamente aceptado puede marcar la diferencia.  La versión UE del euro digital vende y aporta datos

          Pero el euro digital solo puede tener éxito si se convierte en parte de la vida cotidiana de los europeos. Debe agregar valor en comparación con las soluciones existentes. ¿Qué tomará eso? Es demasiado pronto para decidir sobre los detalles del diseño. Esperamos completar la fase de investigación de nuestro proyecto del euro digital en el Otoño de 2023. Pero algunos principios clave ya están claros.

          Primero, un euro digital debe responder a las necesidades de sus usuarios. La investigación ha demostrado que lo que más valoran los usuarios es la amplia aceptación, la facilidad de uso, los bajos costos, la alta velocidad, la seguridad y la protección del consumidor. Mientras tanto, los Comerciantes, que también buscan bajos costos y facilidad de uso, quieren que el euro digital se integre con los sistemas existentes.

          En segundo lugar, un euro digital también debería beneficiar a las personas que hasta ahora tienen un acceso limitado a los pagos digitales y, por lo tanto, apoyar la inclusión financiera.

          Tercero, la protección de la privacidad debe ser del más alto nivel. Las personas deberían poder elegir cuánta información quieren divulgar, siempre que cumplan con las leyes vigentes.

          También hay trampas a tener en cuenta. El euro digital está pensado como un medio de pago, no como una forma de inversión. De lo contrario, demasiados depósitos de Bancos Comerciales podrían trasladarse al Banco Central. Un escenario que dificultaría que los Bancos prestaran a consumidores y Empresas. Que incluso podría generar tensiones en el sistema bancario en momentos de estrés financiero. Aunque es probable que la adopción de un euro digital sea gradual, se deben proporcionar salvaguardias desde el principio.

          El sector público, y los Bancos Centrales en particular, son responsables de preservar la integridad de los sistemas monetarios y de pago en interés de los ciudadanos. Un euro digital, si se diseña e introduce cuidadosamente, podría desempeñar un papel decisivo y beneficioso en este esfuerzo. Sirviendo como un bien público para la transiciónde nuestra sociedad y economía hacia la era digital.

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Comentario de esta Casa.

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          Este es el contenido expuesto en la Web de la UE. Y es la «chuleta» que llevaba la Lagarde para su Conferencia. Veamos lo que dice y lo que no dice. Empiezan – porque son dos, Lagarde y Panetta – con «La forma en que pagamos es cada vez más digital.»

          Cosa cierta, porque cada vez proliferan más las tardjetas de crédito. Las tiene todo el mundo. Y resulta cómodo pagar con ellas y evitar tener que ir al cajero del Banco, a sacar dinero en efectivo. Pero eso es porque hasta ahora usar tarjetas de crédito, o débito, no suponía una amenza. Ahora sí la supone. 

          Sigue la Web con este inicio de frase: «en esta era digital«. Primera afirmación gratuita, calificar a esta época como «era digital«. ¿Por qué usa tanto el enemigo esta afirmación, «estamos ya en la era digital«. Porque las tarjetras de crédito NO LES BASTAN. Una tarjeta de crédito es una pieza delgada, rectangular, pequeña.

          Pero tiene un inconveniente: Es muy limitada. Puede recibir y emitir muy pocas órdenes. Un móvil inteligente es un pequeño ordenador. Puede recibir y emitir muchas más órdenes que una tarjeta de plástico. Puede recibir órdenes de cómo está programado el dinero del Usuario. Una tarjeta no puede hacer eso. Por eso las tarjetas de crédito NO LES SIRVEN. Necesitan que el dinero pase de ordenador (del Banco) a ordenador (del Usuario y Propietario del dinero). Propietario parcial, «sub conditione«. 

          El Plan es que cada uno de nosotros pasemos nuestro dinero de ser moneda emitida por el Banco Central – el Banco de España – y depositada en un Banco Comercial de cerca de nuestra casa, a ser un saldo, un número en una cuenta, a nombre de nosotros, en el Banco Central, el Banco de España en Madrid. Ese cambio tan simple.

El dinero pasará de ser dinero que yo puedo sacar el día que quiera en mi Banco, a ser un número, que sólo se me adjudicará si el Banco Central en Madrid, lo permite. Porque – y aquí está la clave – la disponibilidad no la tengo yo yendo a mi Banco, sino que ahora manda en ese dinero la Oficina Central del Banco de España, que ordenará a mi Banco qué tiene que hacer con ese dinero, que manejan ellos. 

          Hay que entender esto, o seguiremos viviendo en las nubes, en el «País de las Maravillas» de Alicia. Y no nos daremos cuenta del peligro mortal del dinero digital. Porque equivale a darle al Banco de España todo nuestro dinero. Que nos abra una cuenta, en un listado suyo. Y confiar en que nos devolverá las cantidades que queramos cuando se las pidamos. Ya no podemos pensar que el Banco cercano a casa tiene nuestro dinero. No. No está allá. Ni puede ese Banco – con el que siempre hemos tratado – hacer nada por nosotros. No sin el Visto Bueno del Banco de España en Madrid

          Es decir, cedemos la propiedad de nuestro dinero, cedemos la titularidad. Con el dinero digital programable del Banco Central – el Banco de España en Madrid – el dinero ES DEL BANCO DE ESPAÑA, no nuestro. Y dentro de algún que otro año, nos lo devolverá SÓLO si cumplimos ciertas condiciones personales. Ejemplo, China. Basta con decir eso.

          O lo que es lo mismo, luego vendrá una «Tarjeta de Identificación Digital». Donde figurará tu puntuación como buen, o no tan buen, ciudadano. Tienen datos tuyo de sobra para calificarte. Y según ella, según tu puntuación, podrás disponer de tu dinero, o de la parte que ellos decidan. «Ellos» son el Gobierno. Para gastártelo en lo que ellos quieran. No para comprar lo que tú quieras. Con el dinero de siempre, tú comprabas carne o pescado en la tienda que querías. Ahora es posible que tengas que comprar puré de insectos. Porque no te estará permitido comprar lo de antes. La carne, se acabó. Lo del pescado, está por definir.

          ¿Ves la diferencia entre lo de ahora y el dinero digital? ¡¡¡Claro que el que va a ser PROGRAMABLE no te lo dicen!!! No son idiotas. Se lo guardan para cuando lo hagan.

          El proceso va a ser el siguiente: Nos «dorarán la píldora», cantándonos las ventajas de pasar todo nuestro «dinero de siempre» a dinero digital. ¡¡¡Nos pueden hasta dar una prima del 50%!!! Luego convivirán el dinero digital y el dinero en efectivo.  Un año o dos. Si la población es estúpida y la mayoría, el 90 %, lo cambia, dentro de un año o dos, dirán que el dinero en efectivo va a dejar de tener valor. Que TODO EL MUNDO pase su dinero a dinero digital o lo perderá. «Los billetes antiguos van a dejar de tener valor tal día.» Como hicieron con los billetes de 500 euros.

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          Y todos los reticentes se verán obligados a pasarse a dinero digital. A partir de ahi estará implantada – posiblemente, la implantarán enseguida – la calificación por puntos. Y entonces pondrán en tu «Pasaporte de identificación digital» las condicines – la programación – del dinero digital a tu nombre, desdichado lector. Y serás un esclavo el resto de la poca vida que te quede.

          ¿Comprendes ahora en toda su extensión la trampa mortal que es el dinero digital? Es el paso a tu esclavitud a y la de los hijos que vivan en el hogar familiar. 

          PD: Aquí te explicamos a qué situación te quieren conducir. Si, sabiéndolo, te dejas, luego no te quejes. Y si has vivido casi tres años donde Alicia, tampoco.